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Política-Economía
ONU Aplicará Fórmula Afgana a Irak - 05/05/2003


ONU Aplicará Fórmula Afgana a Irak

Aunque no está claro aún cuál será el papel de Naciones Unidas en Bagdad, se espera que su actuación sea similar a la desarrollada tras la caída del Talibán

Pedro Pablo Peñaloza

Los socios de la coalición que derrocó al régimen de Saddam Hussein aseguraron el 8 de abril, en Belfast, que la Organización de Naciones Unidas “tendrá un papel vital” en la post-guerra.

El presidente de EEUU, George W. Bush, definió luego, con un poco más de precisión, lo que podría significar la palabra “vital”: “El rol de la ONU estará centrado en la distribución de alimentos, medicina y asistencia humanitaria”.

En carta pública, emitida el 4 de abril, el primer ministro británico, Tony Blair, prometía a los iraquíes que “un país pacífico y próspero” sería gobernado por ellos y “no por EEUU ni el Reino Unido, ni tampoco las Naciones Unidas”. Lo cierto es que, mientras se debate cómo debería actuar la ONU en esta oportunidad, el general encargado de la Oficina de Reconstrucción y Asistencia Humanitaria, Jay Garner, ya arribó a Bagdad y se iniciaron las conversaciones con los diferentes grupos étnicos-religiosos para el establecimiento de una autoridad interina local.

Halcones y palomas
En la administración Bush existen dos tendencias contrapuestas en esta materia. El Departamento de Estado aboga por el protagonismo del organismo mundial, esperando que sea la ONU la encargada de designar a un administrador ejecutivo y otro civil que velen por la reparación de la infraestructura física y política de Irak. El otro bando estaría representado por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y la Vicepresidencia que apuestan por un rápido traspaso a un gobierno interino iraquí, dominado por las figuras del exilio.

Por su parte, los líderes de Rusia, Francia y Alemania, reunidos en San Petersburgo el 11 de abril, advirtieron que “sólo Naciones Unidas puede reconstruir Irak” e insistieron en la legitimidad del ente multilateral para dedicarse a esta tarea.

Seguid el ejemplo...
En tiempos recientes, la ONU ha encarado de distintas formas las transiciones en Timor Oriental, Kosovo y Afganistán, regiones que por diversas causas sufrieron la devastación que produce la guerra.

En el primer caso, el Consejo de Seguridad instaló en octubre de 1999, la Administración de Transición de las Naciones Unidas para Timor Oriental (UNTAET), que encaminó el proceso de independencia y democratización de la antigua provincia de Indonesia y Portugal.

De acuerdo con la resolución 1272, la UNTAET tenía la responsabilidad de administrar la vieja colonia, contando con “facultades para ejercer la total autoridad legislativa y ejecutiva, incluida la administración de justicia”.

De igual forma, el mandato abarcaba asuntos humanitarios, así como de seguridad y mantenimiento del orden público, para sanar las heridas de una joven nación marcada por décadas de violencia y dos siglos de dominación extranjera.

Sin precedentes
Ese mismo año, una alianza encabezada por EEUU lanzó una campaña militar contra Yugoslavia, sin el consentimiento del Consejo de Seguridad, para detener la crisis humanitaria que azotaba a Kosovo. En esta oportunidad, se constituyó la Misión de Administración Interina en Kosovo (UNMIK), que nació el 10 de junio de 1999 gracias a la resolución 1244, la cual establece una autoridad civil provisional liderada por la ONU que brindaría progresivamente una mayor autonomía a la provincia.

Catalogada como una iniciativa “sin precedentes por su alcance y complejidad estructural”, se apoyaba en cuatro pilares: Policía y Justicia y Administración Civil, dirigida por la ONU; Democratización y Construcción Institucional, instrumentado por la Organización de Seguridad y Cooperación Europea; y Reconstrucción y Desarrollo Económico, guiado por la Unión Europea.

UNMIK tenía entre sus objetivos realizar las funciones administrativas básicas; respaldar la reconstrucción de la infraestructura clave; mantener la ley y el orden; promover los derechos humanos; asegurar el retorno de los refugiados y coordinar la asistencia humanitaria.

Acuerdo clave
El 28 de marzo de 2002, en su resolución 1401, el Consejo de Seguridad fundó la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), tras la elección de la autoridad temporal afgana el 22 de diciembre de 2001, como parte de los acuerdos de Bonn.

Luego de la defenestración del régimen talibán, la ONU reunió en esa ciudad alemana al liderazgo político de esa nación del Asia meridional. El encuentro concluyó con un arreglo que sentó las bases para un gobierno interino, manejado por Hamid Karzai, que buscaría la reinstitucionalización de Kabul.

Además, se extendió la invitación a los representantes de las tribus más importantes para que conformaran una Loya Jirga de Emergencia –un foro tradicional– que ayudaría a elaborar el cuadro del liderazgo de la administración de la transición.

Entretanto, la UNAMA se encargaba de fortalecer el tejido gubernamental, aupando a la dirigencia local, concentrándose en respetar lo pautado en el acuerdo de Bonn; al tiempo que contribuía en la entronización de la paz. En un trabajo titulado “Post-guerra en Irak: ¿Estamos preparados?”, los profesores del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, Frederick D. Barton y Bathsheba N. Crocker, revelan que para Bagdad la “ONU tiene un plan confidencial, que convoca a la creación de una misión de asistencia similar a la instaurada en Afganistán, en lugar de una administración a gran escala”.

Sin embargo, el secretario de Estado, Colin Powell, señaló hace pocos días, en unas declaraciones al diario Los Angeles Times, que “Naciones Unidas no desempeñará un papel protagónico en el futuro político de Irak”.

Pedro Pablo Peñaloza Ochoa
Estudiante de 5º año de la Escuela Comunicación Social, Facultad de Humanidades y Educación, de la Universidad Católica Andrés Bello. Email: aydoli@cantv.net